Isidre Fainé, presidente de La Caixa y CaixaBank, considera que los activos inmobiliarios en españa se han depreciado alrededor de un 35% desde los máximos y que en el caso de la vivienda, la caída podría alcanzar el 50 ó 60%.
Esa es la cifra que Caixabank estima que deberían provisionar las entidades financieras, según ha comentado su máximo dirigente en la presentación de resultados de CaixaBank de 2011.
La cartera de inmuebles de CaixaBank procedente de créditos impagados se compone a 31 de diciembre de 2011 de:
- Un total 1.780 millones de euros brutos (cifra que se adjudicó), con una cobertura del 36%.
- La cifra neta (descontadas las provisiones) es de 1.140 millones.
Los 1.140 millones netos se dividen en:
- Viviendas terminadas por un importe de 851 millones netos (1.152 millones brutos).
- De ellos, 606 millones (817 millones brutos) proceden de promotoras.
- Y 245 millones (335 millones brutos) de hipotecas a particulares.
- El suelo representa un 24% (435 millones) del total bruto, pero tiene una cobertura del 62% (271 millones).
CaixaBank terminó el año con una morosidad del 4,9%, con desgloses como un 1,48% en vivienda de particulares (1,4% en 2010), frente a un 25,84% en promotores (15,52% en 2010).
En su opinión, los activos inmobiliarios se volverán a poner en valor cuando se recupere la economía. "Ahora no es el momento de grandes proyectos inmobiliarios, pero cuando llegue, le daremos tratamiento de negocio", ha indicado. Respecto al suelo, ha apuntado que ahora "necesitas tenerlo aparcado y hay suelos que hay que provisionar por el 100% y otros nada". Ha señalado que la hora de ponerlos en valor llegará cuando se absorba la vivienda existente y pueda explotarse su potencial de desarrollo.